Realworld
Product Open Space 2026: de los insights al impacto en la era de la IA
El pasado 17 de abril, en Runroom reunimos a profesionales de producto, diseño, negocio y tecnología en una nueva edición de Product Open Space: From Insights to Impact.
No fue un evento más. Fue un espacio para compartir dudas reales, tensiones actuales y preguntas incómodas sobre el futuro del producto en la era de la IA.
Y si tuviera que resumirlo en una idea: estamos en transición. Y lo sabemos.
Comunidad, transición y factor humano
Desde el inicio se percibía algo especial en el ambiente. Ilusión, sí. Pero también incertidumbre.
Muchos asistentes coincidían en esa dualidad: entusiasmo por lo que viene, y a la vez inquietud por cómo transformará nuestras profesiones. Montse Pachón, Head of Operations en Runroom, lo describía muy bien: “Había gente ilusionada, gente asustada… y muchos que estábamos en las dos cosas a la vez.”
Como comentaba Laura Polls, Head of Experience Research en Runroom y Directora de Runroom Academy “el reto que tenemos por delante no es puramente técnico, sino profundamente humano”.
Montse también apuntaba algo clave: “Tendemos a pensar que nuestro rol actual es imprescindible, pero lo más sano es asumir que todos los roles van a transformarse.” Y es ahí donde aparece una de las primeras grandes conclusiones: no estamos solo ante un cambio de herramientas, sino ante un cambio de mentalidad.
César Úbeda, CXO y socio co-fundador en Runroom, lo resumía bien: muchas organizaciones están intentando incorporar IA sobre estructuras del pasado, en lugar de replantear sus procesos desde la base.
¿Puede producto subir código a producción?
Uno de los debates más intensos giró en torno a esta pregunta, planteada por Pau Jorba, Senior Product Manager en Vivara.
La conversación fue mucho más allá de lo técnico. Hablamos de identidad profesional, de roles y de cómo se redefine el valor en los equipos.
Carlos Iglesias, CEO y socio co-fundador en Runroom, lo expresaba así: el código generado por IA todavía no es completamente fiable, pero la ventana de evolución es corta -entre 1 y 5 años-.
Esto generó cierta fricción, especialmente entre perfiles técnicos que ven cómo el foco puede desplazarse hacia la validación más que hacia la construcción.
A futuro, se dibuja un escenario distinto: creación de producto como una conversación continua entre disciplinas, donde escribir código deja de ser el centro.
Nuevos squads, nuevos roles
La sesión de Adrià Rauret (Director of Engineering en Mango) llevó este debate un paso más allá: ¿cómo serán los equipos cuando la IA esté en el centro?
Se planteó incluso la posibilidad de equipos mucho más reducidos - hasta una sola persona apoyada por agentes - capaces de cubrir todo el ciclo de producto.
Esto no es tanto una predicción cerrada como una provocación: obliga a replantear qué valor aportamos realmente en cada rol. Jordi Hernández, CIO y socio co-fundador en Runroom, lo resumía con una idea provocadora: “Más que preguntarnos cuántas personas necesita un equipo, deberíamos preguntarnos qué capacidades siguen siendo realmente humanas.”
Diseño, criterio y el riesgo del “disempowerment”
Otro de los temas clave fue la pérdida potencial de criterio.
Carme Alcoverro, Product Designer en Runroom destacaba una idea especialmente interesante: usar la propia IA como mecanismo de defensa.
Configurarla para que, cuando detecte delegación excesiva, nos devuelva preguntas que nos obliguen a pensar.
Porque si algo quedó claro es que el valor diferencial no está en producir más rápido, sino en entender mejor el problema.
Jorge Valencia, Head of Experience Design en Runroom, lo resumía con claridad: si la IA ya nos da un resultado estándar de “7/10”, el rol del diseño se mueve hacia dos extremos:
- Definir sistemas y reglas (llevar el producto a un 9/10)
- Romper patrones con creatividad
Estrategia, impacto y decisiones difíciles
También hubo espacio para hablar de lo que muchas veces evitamos: dejar de construir.
La sesión de Xavi Belloso (Software Engineer en baVel - Voxel Group) introdujo una idea potente: planificar la “destrucción” del producto desde el inicio.
Decidir cuándo dejar de invertir, evaluando:
- Si cubre una necesidad real
- Su coste tecnológico
- Su sentido de negocio
- El nivel de riesgo asumido
En paralelo, la sesión de Laura Tellería, Strategic Product Designer en 540, puso sobre la mesa una distinción clave: estrategia no es planificación.
Y aquí conectamos con uno de los ejes del evento: Impact Driven Growth™.
Velocidad, calidad y criterio en la era de la IA
Otro de los grandes debates giró en torno a una tensión que no es nueva, pero que ahora se intensifica: velocidad vs. calidad.
La IA permite hacer más cosas en menos tiempo, pero eso no siempre implica hacerlo mejor.
Como apuntaba Carlos Iglesias: “Cuanto más fácil parece producir, más importante se vuelve saber juzgar.”
Aquí es donde Impact Driven Growth™ cobra especial relevancia: no se trata de hacer más, sino de hacer lo que realmente genera impacto.
En este contexto, habilidades como el pensamiento crítico, la capacidad de formular buenas preguntas y el entendimiento profundo del problema se vuelven centrales.
Y aparece una preocupación compartida: ¿cómo desarrollamos talento junior cuando desaparecen o cambian las tareas tradicionales de aprendizaje?
Si construir es fácil, el reto es distribuir
Una idea se repitió en varias sesiones: crear productos nunca había sido tan fácil.
Pero eso hace que destacar sea mucho más difícil.
Gastón Valle, Lead Product Manager at Voxel, lo abordó desde la distribución y el Go-To-Market en la era de la “hiperproductización”.
Las conclusiones fueron claras:
- En B2B, vuelve a ser clave el trato humano
- En B2C, las marcas deben ser radicalmente diferenciales
- Y además, el discovery ya no ocurre solo en nuestra web, sino a través de agentes de IA
Esto cambia completamente las reglas del juego.
Ética, memoria y responsabilidad
Por último, dos temas fundamentales:
Human in the loop
En ámbitos críticos como HR, la IA no puede tomar decisiones de forma autónoma.
Mantener supervisión humana es clave para evitar sesgos.
Memoria organizacional
El conocimiento ya no puede depender de lo tácito.
Necesitamos construir capas de memoria (memory layers) que permitan escalar el aprendizaje colectivo.

Conclusión: no va de tecnología, va de criterio
Si algo nos llevamos de este Product Open Space es que el futuro del producto no lo definirá la tecnología, sino cómo la usamos.
Estamos entrando en una etapa donde:
- Construir es más fácil
- Decidir es más difícil
- Y el criterio es el activo más valioso
Y por eso, más que nunca, necesitamos espacios como este.
Si te lo has perdido, te esperamos en la próxima edición. Runroom organiza 3 Open Space al año:
Product Open Space - en Abril
CX Open Space - en Junio
Growth Open Space - en Octubre
Consulta las fechas de los próximos eventos ¡Te esperamos en Runroom!